Recomendaciones para mantener el suelo fértil y lleno de nutrientes

Tiempo de lectura: 4 minutos

Practicar una agricultura capaz en gran medida de conservar el suelo fértil, rico en nutrientes, para ser capaz de asegurar el sano crecimiento de los cultivos y garantizar una cosecha de calidad.

Características de un suelo fértil

Un buen suelo no solamente contar con niveles de materia orgánica y ser rico en nutrientes si desea ser aprovechado con multas agrícolas. También debe tener una gran capacidad de aireación y mantener cierto nivel de humedad. Esto último implica con un sistema de riego eficiente y con un buen drenaje, para evitar un daño a los cultivos por un exceso de humedad.

Las raíces de las plantas cumplen la función fundamental de absorber los nutrientes, los pueden volver a formar parte del ciclo gracias a las hojas que se desprenden de las plantas, ayudando así a mantener el suelo fértil.

A su vez, las lombrices, insectos,ratos y los hongos, nutren el suelo con materia orgánica, transformándose en humus natural, lo cual cual puede detectar en las capas inferiores del suelo, cuando estas son oscuras.

Este humus natural, es una de las mejores fuentes de nutrientes, pero se pierde si se deja el suelo muy expuesto al aire, sin cobertura. Es imprescindible colocar una capa proteger que el humus en el suelo, para ayudar a ese subsuelo fértil. El acolchado o mulch puede ser muy efectivo para este fin.

De acuerdo al tipo de suelo y sus características, existen ciertas acciones que pueden tomarse para conservar la fertilidad. Veamos a continuación algunas de ellas, aplicadas a los tres tipos de suelos más comunes:

Los niveles de fertilidad en cada suelo hastan enormemente dependiendo de sus cualidades particulares. Todo agricultor, para alcanzar los mejores niveles de productividad y ser del creciente, debe trabajo primeramente en conservar la fertilidad del suelo.

tipos de suelo y sus características

Macronutrientes

Ya sabes que las plantas necesitan de diversos nutrientes para lograr un buen desarrollo, los se dividen en dos grupos: micronutrientes y macronutrientes. Puedes aprender un poco más sobre los primeros en este artículo de nuestro blog.

En lo que respecta a los macro nutrientes, existen tres que son básicos, fundamentales para el buen desarrollo de los cultivos: Nitrógeno, Fósforo y Potasio y Potasio.

Estos conforman el grupo de macronutrientes primarios. Son esenciales para el desarrollo de las plantas, por lo que es muy común fertilizar con ellos. Estos, así como no nutrientes y minerales, disminuyen en cada ciclo de cultivo y cosecha, por lo que es muy necesario devolverlos al suelo.

Se de un proceso cíclico que es muy importante comprender, en el que los niveles de nutrientes en el suelo van disminuyendo de manera natural, por desgaste, a medida que se aprovecha con multas agrícolas, y entonces el cabo agricultor a cabo el proceso de enriquecimiento del suelo nuevamente, para continuar poder haciendo que hagas bien.

En total, los macronutrientes son 6, cada uno de los cumples una función primordial para las plantas. Sus carencias se traducen en una disminución de producción y calidad que puede ser muy índole, lo que tiene a tomar la acción de suministrarlos nuevamente para así mantener el suelo fértil y apto.

En el siguiente cuadro, se muestran las funciones de cada macronutriente primario, como son los síntomas de una deficiencia y el tipo de producto que puede usarse para su solución:
macronutrientes para mantener el suelo fértil

El té de plátano es una excelente manera de aportarle a tu suelo. En este video puedes fácil aprendermente a hacerlo a:

También puedes utilizar ceniza como una fuente de fósforo y de potasio. En este artículo puedes aprender más al respecto.

Soluciones para fertilizar con productos químicos

El plan de acción más común para tratar la deficiencia de nutrientes en el suelo es la aplicación de fertilizantes y otros productos químicos.

Por un lado, estos productos tienen la ventaja de que ya cuentan con los nutrientes listos para ser aplicados fácilmente, de manera sencilla y sin mucha mano de obra.

Pero por otro lado, tienen la desventaja de ser algo costosos, y hay cierto riesgo de incurrir en una sobre fertilización, algo que puede resultar bastante perjudicial para la producción agrícola. Además, no aportan en la conservación de la fertilidad del suelo pues su efecto residual es casi nulo, lo que hace necesario suministros constantes.

Soluciones para fertilizar ecológicamente

Además de asegurarse de trabajar siempre basado en buenas prácticas, una manera ideal de mantener el suelo fértil es la utilización de abonos orgánicos, como el humus de lombriz. Estos reponen la materia orgánica del suelo y lo llenan de nutrientes, y pueden ser obtenidos a partir de desechos de las labores diarias en el campo.

humus de lombriz y lombricomposta Lombrices haciendo humus (foto cortesía de ElBlogVerde.com)

Además, mejoran a largo plazo la diversidad de los contenidos de los nutrientes y la estructura del suelo, ayudan a estabilizar el pH fomentando un proceso natural de descomposición, fijación y liberación de todos los nutrientes necesarios para el crecimiento, y desarrollo de las plantas cultivadas, lo cual se verá traducido en una mayor productividad de los terrenos, sin la necesidad de hacer grandes gastos ni inversiones.

Para aprender un poco más sobre estos fertilizantes lee nuestro artículo Fertilizantes orgánicos en tu producción: Todo lo que debes saber.

En comparación con aquellos de origen químico, los fertilizantes orgánicos requieren algo de tiempo para ser producidos y aprovechados, por lo que hacer el cambio entre unos y otros no es tan sencillo. Una manera de llevar a cabo esta transición es trabajarlos en conjunto, progresivamente disminuyendo la cantidad de aquellos sintéticos para sustituirlos por los de origen natural.