El aguacate y su manejo nutricional para una producción de calidad

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El Persea americana o mejor conocido como aguacate o palta, originario del centro de México, es un gran árbol siempre de color verde, perteneciente a la familia de las lauráceas. Su fruto es una fortuna natural recocida desde hace cientos de años por los habitantes de Sudamérica. El ambiente natural de esta especia se encuentra desde las templadas y altas planicies de México hasta llegar a las selvas tropicales y cálidas de Ecuador y Colombia.

Cuando los españoles llegaron a América, ya el aguacate había sido cultivado por los indígenas de la región y se encontraba desde México hasta el sur de Perú, por más de dos mil años. Al aguacate se le llamaba Ahuacátl, en la lengua Náhuatl o Azteca; los Mayas lo llamaban on, y Palta en Perú y en algunas regiones de América del Sur.

El aguacate tiene un contenido alto de aceite al menos del 30%, lo que le brinda una textura suave y mantecosa. Contiene además un alto contenido calórico, convirtiéndolo en una excelente fuente de energía muy completa y económica en Centro y Sur América, sobre todo en aquellas regiones donde es algo limitada la adquisición de alimentos con alto valor nutricional.

Aún cuando las pequeñas plantaciones y las huertas familiares, con una combinación de especies y variedades, ha sido durante años un sistema de producción tradicional, ya el cultivo del aguacate se inició en América Latina a escala comercial hace relativamente poco tiempo. México es el país que mayor producción de aguacate en el mundo, con más de 1.300.000 toneladas métricas, alrededor de 100,000 hectáreas sembradas y un volumen de producción cada año de 790,000 toneladas, para un total de 38% de la producción agrícola mundial.

Análisis de la Nutrición del aguacate

Es necesario que la aplicación de nutrientes en el aguacate se centre en los análisis foliares de la huerta y en los análisis de suelo. Esto va ayudar a alcanzar un mayor beneficio agrícola y económico en la aplicación de fertilizantes, lo que va a preservar al mismo tiempo el medio ambiente.

Los análisis foliares y de suelo deben estar acompañarse, si es posible, de registros rigurosos de producción. Esto va a permitir ajustar las dosis de nutrientes utilizados a través del tiempo.

Además, las óptimas concentraciones de nutrientes en las hojas se pueden determinar por la correlación entre el rendimiento y el contenido foliar de nutrientes, que en oportunidades puede cambiar de variedad a variedad y de región a región.

La extracción de algunos nutrientes del suelo en que se cosechó el aguacate es un parámetro perfecto a utilizar para la determinación de las dosis de nutrientes a aplicarse.

¿Cómo recoger las muestras de los suelos y los foliares del aguacate?

El muestreo para realizar el análisis de suelo en los huertos ya establecidos se debe tomar de lotes uniformes respecto a la edad de la planta, tipo de suelo, manejo y nivel de producción. Con base en estos indicadores se puede delimitar la unidad de muestreo.

Las muestras deben obtenerse de árboles escogidos de modo que se pueda tomar una muestra representativa del campo. Una forma común consiste en tomar el lote siguiendo un par de líneas diagonales en forma de X, así se escogen las plantas de manera sistemática, dependiendo del tamaño del lote.

Al seleccionar cada árbol, se eligen de 2 a 4 lugares equidistantes de muestreo que se ubican debajo del árbol, en la zona comprendida entre el perímetro de la misma y la mitad del radio medio de la copa. Las submuestras de cada árbol se recogen en un envase plástico limpio, se mezclan totalmente y se retira de esta mezcla una porción de aproximadamente 1kg de suelo, que es lo que se enviará al laboratorio.

Lo normal es que las muestras de suelo se tomen de 0-20 cm de profundidad. Esto es suficiente para determinar el estado nutricional del suelo, y así poder tomar una decisión sobre las dosis de nutrientes a aplicarse.

Ahora bien, si lo que se busca es diagnosticar la acumulación de sales en la subsuperficie o la existencia de problemas de acidez, el muestreo se debe realizar a una profundidad de 20-­40 cm.

En cuanto a las muestras para los análisis foliares, es necesario tomar los mismos criterios indicados anteriormente para las muestras de suelos, bajo el mismo muestreo sistemático.

En los arboles seleccionados se tienen que recolectar de 6 a 8 hojas de al menos 4 meses de edad, en ramas jóvenes que no estén produciendo, en todos los lados de la copa. Es necesario tener de 60 a 80 hojas de muestra para ser enviadas al laboratorio.

Proceso de fertilización del aguacate

La dosis recomendada de fertilización para el árbol de aguacate puede variar en amplios rangos, dependiendo de factores como las metas propuestas de rendimiento, la edad del árbol, la fertilidad del suelo, la disposición de agua, entre otros.

La siguiente tabla es un ejemplo de las variaciones en dosis que puede llegar a requerir un árbol:

dosis de fertilizantes para nutrición de aguacate

Dosis para fertilización de aguacate según ipni.net

Es recomendable fraccionar la aplicación de nutrientes de la siguiente manera: una tercera parte del nitrógeno y todo el fosforo y potasio antes de la floración; el segundo tercio del nitrógeno al cuatro meses más tarde, al inicio de las lluvias y el último tercio de nitrógeno, al cuatro meses después.

Para manejar adecuadamente la fertilización del aguacate se necesita del respaldo de los parámetros presentados con anterioridad.

Los datos del análisis foliar deben compararse con los datos recogidos para tener una idea precisa del estado nutricional de la planta.

El análisis de suelo también importante para saber cuáles son las dosis de nutrientes que se deben aplicar. Lo que se está buscando es aplicar nutrientes para estabilizar y tener una concentración foliar adecuada, lo que va a garantizar altos rendimientos, siempre y cuando se manejen apropiadamente los otros factores de la producción.

Las cantidades de fósforo y potasio que se deben aplicar, dependen de las cantidades de estos nutrientes presentes en el suelo, y esto tiene relación con los análisis y el porcentaje de nutrientes en las hojas y el análisis foliar. Si la nutrición es deficiente, se utilizarán dosis altas y viceversa.

Aquí es aconsejable fraccionar las dosis de nutrientes a través del año, tal y como ya se mencionó, empleando una tercera parte del nitrógeno y todo el fósforo y potasio antes de la floración; el segundo tercio del nitrógeno al inicio de las lluvias y el tercio final de nitrógeno a mediados de la época lluviosa.

Zona de aplicación del fertilizante

La aplicación del fertilizante en el árbol de aguacate debe realizarse teniendo en cuenta la ubicación de la mayor cantidad de raíces activas.Esto va a garantizar el eficiente aprovechamiento de todos los nutrientes aplicados.

Estas raíces, que aprovecharán los nutrientes, se encuentran localizadas entre la proyección externa de las mismas y la mitad del radio de la copa.

Sensibilidad del aguacate al efecto de las sales

La planta de aguacate crece favorablemente en un rango de pH de 5.5 a 8.0; sin embargo, el aguacate es susceptible al exceso de sales en el suelo, especialmente a la acumulación de sodio (Na) y cloro (Cl).

Es necesario entonces tener cuidado con las fuentes de nutrientes que se utilizan, especialmente cuando el agua de riego tiene concentraciones altas de Na y Cl o en suelo con un pH alto.

Aquí se sugieren algunas fuentes de nutrición que se deben utilizar de acuerdo a los contenidos de sales y pH del suelo:

– Nitrógeno: nitrato de amonio o sulfato de amonio para suelos alcalinos

– Urea: para suelos ácidos

– Fósforo: fosfato monoamonico, diamonico o superfosfato, antes de la siembra

– Ácido fosfórico: en fertirrigación

– Potasio: cloruro de potasio cuando el agua de riego no tiene cloro o si el contenido de sales en el suelo es bajo

– Sulfato de potasio: cuando el agua de riego sea rica en cloro, cuando el patrón de injertao es susceptible al cloro o en suelos que tiendan a acumular sales

– Zinc: oxido de zinc, quelato de zinc o sulfato de zinc

– Hierro: sulfato de hierro o quelato de hierro