Métodos para el control de plagas en granos almacenados

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Desde los albores de la humanidad el hombre ha tenido la necesidad de almacenar y conservar los alimentos, ello de acuerdo a cada etapa y época  del devenir de la historia. Esto ha sido así también para el almacenamiento de los granos y su conservación. En este caso concreto, la humanidad ha tenido que vérselas con un contrincante severo, como lo son las plagas en granos almacenados.

Para su bien, el hombre ha logrado ir saliendo airoso de esta delicada circunstancia, valiéndose, en principio, de diversas técnicas desarrolladas por algunas culturas antiguas, las cuales hoy están siendo rescatadas. También nos hemos valido de las nuevas e innovadoras tecnologías, basadas en los adelantos científico-tecnológicos que han ido apareciendo.

Características de las Plagas

Se considera plaga a cualquier agente altamente patogénico, dañino  a los  cultivos y  alimentos almacenados. En el caso concreto de los granos, los agentes que atacan y destruyen a los mismos, son principalmente, insectos y roedores.

Respecto a los primeros los especialistas afirman que los insectos que devoran los granos almacenados son muy particulares, diferentes a los que se encuentran en la mayor parte de los cultivos.

Pequeños, asiduos a los sitios oscuros, se esconden en grietas muy reducidas y tienen una gran capacidad de reproducción, lo que conlleva a que pocos insectos logren una gran población  en muy corto plazo. De esta manera, una reducida infestación inicial puede dañar en poco tiempo, una gran cantidad de granos.

 Se dividen en primarios y secundarios, según su tipo de alimentación. Los insectos primarios tienen la capacidad de alimentarse de los granos enteros y sanos.  Los insectos secundarios no atacan los granos enteros y se alimentan de los granos quebrados, partículas de granos y polvos que dejan los insectos primarios. Insectos de este grupo se alimentan también de los hongos que se desarrollan en los granos húmedos.

Entre los insectos primarios se encuentran, por ejemplo, el barrenador de grano, que ataca a todos los cereales y sus productos, y las palomillas y los gorgojos, que atacan  a granos y cereales. Entre los secundarios podemos mencionar al escarabajo bandeado y a la palomilla india de la harina.

Los roedores son otras de las plagas que atacan y ocasionan grandes y cuantiosos daños en los granos almacenados. La FAO ubica en 33 Millones de toneladas las pérdidas mundiales de alimentos provocados por roedores cada año.

Barrenador del grano

El barrenador del grano es una plaga de tipo primario, pues es capaz de alimentarse de granos enteros y sanos.

La creciente actividad agrícola de estos tiempos, así como el almacenamiento cada vez mayor de granos, exigen tomar medidas preventivas. Además, sabemos que los roedores son transmisores de graves enfermedades  y que su accionar provoca serios y cuantiosos daños económicos a instalaciones, cañerías de agua, maderas, plásticos, materiales de empaque, instalaciones eléctricas (provocando cortocircuitos e incendios) en todo tipo de industrias.

Daños y Perjuicios

Otro aspecto importante a tomar en cuenta son los daños causados por los insectos y roedores a los granos almacenados.

Estos son clasificados en dos categorías, que ocasionan un perjuicio inmenso al almacenamiento:

– Daños directos

 Daños indirectos

El daño directo sucede cuando los insectos consumen el grano, lo que causa pérdida de peso, reducción de la germinación y menor cantidad de nutrientes, disminuyendo así su cotización en el mercado. Otro daño directo ocurre por la contaminación con heces fecales y los residuos formados por las polillas y los cuerpos de los insectos, o parte de los mismos.

Los daños indirectos son el calentamiento y la humedad, la transmisión de parásitos a las personas y animales y el rechazo al producto por los compradores. Los granos pueden calentarse como resultado directo de un ataque de insectos. Las altas temperaturas estimulan a los insectos a una mayor actividad, lo que ocasiona  nuevos focos y continúa hasta que toda la masa de granos se encuentra a una temperatura elevada y completamente infestada.

daños de plagas en granos almacenados Los daños que las plagas ocasionan en los granos pueden ser catastróficos (foto cortesía de foodnewslatam.com)

Las estimaciones apuntan a que de 5 a 10 por ciento de la producción mundial se pierde a causa de los insectos, lo que equivale a la cantidad de granos necesaria para alimentar a 130 millones de personas anualmente

Los daños y perjuicios que originan los roedores en los granos almacenados son tan graves como los casos de ataque de insectos. Los roedores encuentran una irresistible y abundante fuente de alimento en el interior de una gran bolsa de plástico llena de granos. Rompen la superficie tensa de la bolsa, se derrama el grano y se deteriora la calidad en su interior. Se requiere entonces de un permanente monitoreo para reparar los daños ocasionados.

Controles Preventivos

Limpieza de almacenes

Previo al almacenaje de los granos es indispensable la limpieza profunda tanto del almacén como de las áreas adyacentes al mismo, incluyendo todos los equipos que forman parte de este procedimiento, pues de no hacerlo pueden quedar restos de granos, polvos, insectos, entre otros, que provoquen una indeseable infestación de los granos.

También deben colocarse trampas para roedores y utilizar envolturas resistentes a la penetración de insectos. Esta resistencia dependerá del material usado, de su espesor y del sistema de cierre o costura de tales envolturas. Entre los más resistentes están las de hojas de aluminio, las películas de polietileno, el papel celofán y el papel kraft.

Pre-limpieza del grano

Se hace con la finalidad de reducir la cantidad de granos dañados e impurezas y así mejorar su aireación.

Conjuntamente, los especialistas recomiendan realizar la práctica de “descorazonado” del silo. Esta práctica consiste en vaciar aproximadamente un 3% del silo luego del llenado para eliminar el corazón de material fino y así mejorar el pasaje del aire durante la aireación.

Monitoreo e inspección

Es un documento escrito que informa cuándo se tomarán las muestras de granos, cuándo y dónde se colocarán trampas para insectos y cuándo se realizará el análisis de las mismas.

Entre las trampas se encuentran las de tipo “pitfall” o de caída, las de feromonas y las de cebo. Independientemente de cual dispositivo se utilice, a mayor número de muestras tomadas o de trampas colocadas más precisa será la información obtenida del muestreo.

monitoreo en granos almacenados El monitoreo de los granos es importante para determinar la infestación y los resultados de los métodos de control.

Métodos sugeridos para el control de plagas

Una vez ocupados los almacenes con las cosechas, surge el proceso de control para asegurar todo lo hasta aquí hecho. Los mismos son:

Métodos físicos

Aireación:

Una vez que el grano ingresó en el silo, la medida de prevención de insectos más importante es el enfriado por medio de aireación con aire ambiente y/o refrigeración artificial.

 El objetivo es enfriar el grano lo antes posible, y mantenerlo posteriormente por debajo de 17°C, ya que las bajas temperaturas ayudan a evitar el desarrollo de los insectos en el granel. Para lograrlo hay que instalar controladores automáticos de aireación que, programados correctamente, permiten acortar los tiempos de enfriado y ahorrar energía eléctrica.

En aquellos lugares donde las condiciones climáticas no permiten mantener los granos a baja temperatura utilizando aireación, se puede utilizar la refrigeración artificial. Esta consiste en la utilización de equipos generadores de frío que proveen un caudal de aire a una temperatura y humedad relativa que favorece la conservación del grano.

Es necesario llevar a cabo una medición periódica de la temperatura de los granos en varios puntos de la estructura del almacén, para establecer cuándo aplicar la aireación.

De esta manera se pueden mantener los granos por debajo de la temperatura de desarrollo de los insectos de manera inocua.

Con la aireación se ahorra energía eléctrica. En cambio, la refrigeración artificial requiere de un elevado uso de la misma.

Atmósferas modificadas

Este método para la eliminación de insectos consiste en alterar la composición atmosférica normal de la instalación de almacenaje.

Normalmente, cuando hay movimiento libre de aire entre el interior y el exterior de la estructura de almacenaje, la composición de la atmósfera es relativamente constante, compuesta por 78% nitrógeno, 20,9% oxígeno y 0,03% dióxido de carbono. Si los porcentajes de oxígeno y de dióxido de carbono cambian sustancialmente se logra efecto de control.

Para que una instalación se considere operativa como para realizar un tratamiento de atmósfera modificada debe estar lo suficiente hermética. A nivel mundial se observa una fuerte tendencia a implementar atmósferas controladas para el tratamiento curativo de los granos.

Este método presenta las siguientes ventajas:

– Bajo impacto ambiental

– Seguridad durante la aplicación

– No deja residuos en el grano, dado que controla los insectos sin recurrir a insecticidas químicos

¿La desventaja? Es muy costoso, pues requiere de instalaciones herméticas, provisión de gas, entre otros factores que hacen, además, engorrosa su implementación. Por tratarse de una alternativa de control muy prometedora, mucho trabajo de investigación se está desarrollando para poder mejorarla y difundirla masivamente.

Calor

Técnica solo aplicable al Trigo y consiste en aplicar aire caliente a alta velocidad: sesenta grados centígrados durante tres minutos.

La alta velocidad que posee la masa de aire caliente hace que el grano quede suspendido, y de esta forma, se elimine a los insectos

 Esta medida es utilizada desde hace unos años de manera consistente en varios países del mundo y en variadas instalaciones, con total efectividad en relación al control de insectos.

Sin embargo, hay que llevarla a cabo con las precauciones adecuadas, ya que una  distribución no uniforme del calor puede causar estratificación de temperaturas tanto en forma horizontal como vertical dentro de las instalaciones.

Una posible desventaja es el costo de esta tecnología, la cual es superior al tratamiento químico tradicional, sobre todo por el costo de los generadores de calor y  de los conductos de aire caliente que se instalan de manera semi-permanente para garantizar su adecuada distribución.

Ozono

El ozono se usa en bajas dosis y suficiente para eliminar insectos.

Presenta la ventaja de  eliminar los insectos sin dañar la calidad de los granos o los alimentos tratados y además no daña el medio ambiente. Es muy eficiente para la eliminación de olores, hongos y bacterias, en  menores dosis.

Métodos Químicos

Fumigación

Es el método más utilizado en la actualidad. Consiste en usar un gas letal llamado fosfina, capaz de eliminar todos los estadios de desarrollo de los insectos, incluso los de las plagas  primarias.

La fosfina se genera comúnmente por descomposición de fosfuros metálicos (de aluminio o de magnesio) al entrar en contacto con la humedad del aire.

Presenta las ventajas de no poseer poder residual y no afectar el poder germinativo de las semillas. No deja residuos por encima de los límites máximos permitidos en el grano o los subproductos. Sin embargo, cada país posee una política específica sobre los productos químicos  permitidos para el control de plagas.

Este método tiene la desventaja de ser un procedimiento riesgoso para quien lo aplique, por lo que requiere de personal  capacitado que acate todas las normas de seguridad y los tiempos  de ventilación para evitar cualquier tipo de accidente.

La fumigación es el método más común para el control de plagas en el almacén.

Líquidos o polvos residuales

Métodos preventivos

Se espolvorean o fumigan sobre el grano en movimiento, preferiblemente mediante pulverización, para lograr una distribución más uniforme.

Métodos curativos

El más  difundido es el Fosfuro  de Aluminio. Requieren el mayor grado de hermeticidad posible y un tiempo de exposición determinado. Son influenciados por temperatura, método de aplicación, etc.

Tienen la desventaja de poder quedar como residuos algunos óxidos de magnesio. En el caso de los curativos, éstos controlan la infestación, pero no brindan protección contra futuras infestaciones.

Medios de control biológico

 Es importante tener en cuenta que toda plaga tiene enemigos naturales. Dentro de esta alternativa encontramos:

– Parásitos y predadores: Recurriendo a este tipo de control, sólo se puede reducir la población de insectos plagas, puesto que el nivel de la población de parásitos y predadores acompaña al de las plagas.

En el caso de los parásitos, estos sólo atacan a un individuo, mientras que los predadores pueden causar la muerte de varios a lo largo de su vida.

– Patógenos de plagas: Pueden reducir, e inclusive eliminar una determinada población; son altamente específicos, e incluso pueden ser compatibles con los insecticidas tradicionales.

– Feromonas: sustancias de naturaleza hormonal que se utilizan para alterar el comportamiento de la población en sus hábitos sexuales. Se usan en monitoreo y para reducir la cópula por alteración del medio.

– Reguladores de crecimiento: Son compuestos que pueden  ser utilizados en aquellos casos cuando el almacenaje es por tiempo prolongado, ya que brindan protección a largo plazo y actúan por reducción de la población, aunque no  afectan las formas ocultas.

Control de roedores

Los nuevos rodenticidas están formulado a base de 0,005% flocoumafen, que es el más reciente rodenticida anticoagulante desarrollado en el mundo. Se presenta formulado como bloques de aprox. 4 gr. con forma de lentejón.

Es un rodenticida de una sola ingesta, es decir, con muy poca dosis que consuma (1-1,5 gr.), el roedor es controlado. Permite controlar la población presente en madrigueras, elevando la eficacia y la contundencia del control.

roedores y plagas en granos almacenados Los roedores son una peligrosa plaga para nuestros granos (foto cortesía de sciencephoto.com)

Controles tradicionales

En algunas regiones de México también se aplican formas de control tradicionales, como estas que se citan a continuación:

– Anteriormente la cosecha del grano se realizaba en luna llena, “vieja” o “maciza” en Chiapas, Puebla y Oaxaca, para que el grano fuera más resistente a los gorgojos durante el almacenamiento. En contraste se  evitaba cosechar el maíz en luna “tierna”.

– En la región chatina de Oaxaca se asolea el grano por 2 días para eliminar insectos plaga, y en Michoacán se traspalean las mazorcas durante su exposición al sol para secar más el grano y exponer los insectos al sol.

– En algunas comunidades de Jalisco se entierra el maíz  en arena, dentro de una estructura cerrada de concreto, la cual permite lograr un micro clima con poca humedad, baja temperatura y reducida oxigenación que evita la proliferación de insectos. Por cada 100 kgs de grano almacenado se utiliza una cubeta de 10 litros de arena.

Conclusiones

El control de las plagas en granos almacenados es un proceso de suma importancia,  que no debe ser tomado a la ligera y que implica un riguroso conocimiento por parte de los involucrados.

El objetivo final es el de preservar la calidad del producto que va a contribuir a la alimentación de millones de personas en el mundo, por lo que es necesario conocer a profundidad  las técnicas existentes para el control de granos almacenados, con la finalidad de lograr una mayor y mejor efectividad en dicho control.

Seguros estamos que este material contribuirá significativamente al conocimiento que debes tener respecto al cuidado de tus productos almacenados.

Para más información, pruebe a consultar alguno de los siguientes vínculos:

FAO

CosechayPostcosecha.Org

Manual de plagas en granos almacenados y tecnologías alternas para su manejo y control CIMMYT