Consideraciones al calcular las necesidades hídricas de un cultivo

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Introducción

Todos los seres vivos en la Tierra necesitamos agua para vivir. La agricultura, según la FAO, requiere del 70% del agua dulce sobre la tierra dejando un 30% para consumo humano y animal.

El porcentaje requerido por la agricultura es altísimo y esto se debe, en gran parte, a malas prácticas agrícolas y al desperdicio del precioso líquido.

La contaminación y la salinización, causadas por el abuso, hacen que mucha de esta agua disponible necesite tratamientos químicos y físicos para poder ser aplicada en el campo y para el consumo diario. Por tanto, es necesario que, como agricultores responsables, hagamos uso racional de este recurso.

Cada cultivo tiene un requerimiento específico de agua para producir excelentes rendimientos. El exceso de agua, lejos de mejorar la producción, daña los cultivos, pues limita la capacidad de las raíces para respirar, atrayendo enfermedades, parásitos y hongos perjudiciales.

Por ello, es muy importante determinar las necesidades hídricas de cada producto que se siembra, de acuerdo a su fenología y las características climáticas de la zona donde se siembra, para poder satisfacerlas completa y exactamente, sin excederse y, por supuesto, sin verse limitado.

Un parámetro de vital importancia en la determinación de estas necesidades es la evapotranspiración, que a continuación revisamos.

Evapotranspiracion

La evapotranspiracion es un proceso natural que afecta a todas las especies de plantas y terrenos en el mundo.

Se define como la pérdida de agua por medio de la transpiración de la planta, a través de los estomas en sus hojas, combinado con la evaporación del agua del suelo, la filtración profunda y la escorrentía durante un periodo determinado.

Existen diferentes factores climáticos que afectan los grados de evapotranspiracion en una plantación de cualquier tipo. Entre estos se encuentran la temperatura del ambiente, la vegetación circundante, la velocidad del viento y la altura en que se encuentra la plantación.

El tipo de suelo en que se siembra también influye en los niveles de esta: un suelo poco profundo y compacto perderá más agua que uno profundo y bien trabajado. El suelo arenoso perderá más agua por filtración profunda que un suelo arcilloso que la perderá por evaporación.

Los tipos de cultivo también afectan al proceso, pues cada especie necesita cantidades diferentes de agua. Las plantas que tienen follaje abundante protegen mejor el suelo que aquellas de poco follaje y las que producen frutos requieren más agua que las que se siembran para consumir su follaje.

Es importante hacer un estudio exhaustivo sobre los factores climáticos, de suelo y las necesidades de las plantas antes de sembrar para poder lograr niveles de crecimiento y producción óptimos en cultivos de cualquier tipo. Estos estudios se pueden hacer por medio de sistemas científicos establecidos y también por medios artesanales, que si bien no arrojarán los mismos resultados exactamente, brindarán al agricultor una idea bastante específica sobre las necesidades de agua que tienen sus cultivos en un determinado clima y terreno.

Pruebas de Campo

Las pruebas de campo deberán hacerse durante todo el año para establecer estadísticas y obtener información útil para el primer ciclo de cultivo y los siguientes:

Instalación de un pluviómetro en el campo para medir la cantidad de agua lluvia que cae en el área durante todo el año. Su costo es relativamente bajo y servirá de guía para determinar sus necesidades de riego

Instalación de una veleta para medir la velocidad y dirección del viento durante todo el año

Instalación de un termómetro ambiental para medir la temperatura ambiente en las horas pico del día, para un adecuado control y manejo de la información sobre la evaporación del agua en el suelo

Mantener un control diario anotando la hora de la salida del sol y el ocaso para determinar las horas luz en cada época del año

Instalación de un evaporímetro permanente para medir los niveles de evaporación de agua durante todo el año

Escavar una fosa permanente donde se pueda medir, en primer lugar, la profundidad del suelo desde la superficie hasta la roca madre, así como su capacidad de absorción de agua y filtración profunda en las diferentes épocas del año

La instalación de estos equipos le servirá para mantener al día la información climática en su área, además de servirle para diseñar y ejecutar sus planes de riego y fertilización.

Otro factor muy importante para diseñar un programa de riego que cubra las necesidades de sus cultivos es el análisis de la calidad del agua que tiene disponible. Este análisis es importante no solo para determinar la calidad del agua que tiene a su disposición, sino también para la aplicación de fertilizantes; las aguas duras reducen la efectividad de estos debido a reacciones químicas que se producen al entrar en contacto, lo que hace que el agricultor incurra en gastos innecesarios.

Al mismo tiempo si usa un sistema de riego por goteo o planea usarlo en su propiedad, el control de la alcalinidad del agua es muy importante para evitar que los emisores del sistema de riego se tapen, por lo que deberá usar los filtros recomendados para evitar esto.

Ciclo de los Cultivos

Aunque el ciclo de crecimiento de los cultivos es diferente, al igual que sus necesidades de agua, dividiremos el ciclo en tres partes, para la fácil comprensión y aprovechamiento de la información.

– Consideraremos el primer ciclo como el tiempo desde la siembra en el campo hasta el desarrollo total de la planta

– El segundo ciclo será desde la floración y formación del fruto o la formación de cabeza en vegetables como el repollo hasta la maduración y recolección de la cosecha principal

– El tercer ciclo será el tiempo que pase desde la cosecha principal hasta las cosechas tardías y remoción de las plantas

Durante el primer ciclo las plantas están pequeñas y no le dan cobertura al suelo, lo que hace que la evaporación sea alta. El plan de riego debe tomar esto muy en cuenta para que las plantas reciban suficiente agua según su fenología y las condiciones climáticas imperantes.

A medida que avanza el primer ciclo y pasa al segundo, en que las plantas ya tienen suficiente follaje para proteger el suelo de la radiación, se reduce la evaporación para aumentar la transpiración de las plantas, llegando al pico superior en su consumo de agua.

En el tercer ciclo o ciclo de cierre las hojas empiezan a secarse y ya no hay muchos frutos que alimentar pero el suelo todavía tiene protección del sol por lo que se reduce notablemente la necesidad de agua en la plantación.

Recomendaciones

– En el caso de que el área de cultivo sea plana y predominen los vientos se recomienda la siembra de barreras vivas alrededor y dentro de la plantación para reducir su velocidad y, así, la evaporación del suelo. Siembra árboles frutales o maderables en los alrededores de la plantación para que detengan el viento y mantengan una temperatura más fresca dentro de la misma. Los árboles y las barreras vivas también servirán para disminuir la fuerza de la lluvia en caso de tormentas fuertes que puedan dañar los cultivos

– Usar plástico sobre las camas para mantener la temperatura estable y evitar la evaporación pues el agua se condensará bajo el plástico y volverá a la tierra. Esto también le servirá para reducir el gasto de la remoción de malezas facilitando el control de plagas

– Realizar los riegos programados en horas tempranas de la mañana o de la tarde para asegurarse que las plantas reciban el agua que necesitan y esta no se pierda durante el calor del día

Instalar de un sistema de riego por goteo, que no solo reducirá la cantidad de agua necesaria para irrigar el campo sino que también depositará la cantidad de agua necesaria para la planta junto a la raíz donde se necesita y no en otro lugar. Este mismo sistema puede usarse para fertilizar y aplicar productos químicos (fertirrigación y quimigación) localizados a las plantas aumentando su eficacia y reduciendo la cantidad de personal necesario para realizar dichas tareas

Finalmente, no olvides tomar en consideración lo siguiente:

No regar por aspersión cuando hay vientos fuertes y alta insolación

Medir con anticipación la capacidad de almacenamiento del suelo

Entrenar al personal de riego en temas de riego apropiado y manejo de agua

Llevar un registro permanente de riegos para mejor control y para usarlo como referencia en los años venideros

Software ERP Agrícola permite, entre otros beneficios, elaborar bitácoras de todas las labores agrícolas en tiempo real, incluyendo el riego. Estos registros permanecen almacenados en la nube para ser accesados en cualquier momento y desde cualquier lugar.

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Conclusiones

El agua es un elemento absolutamente necesario en la agricultura, cuyo manejo bajo prácticas pobres e inadecuadas se transforma en gastos innecesarios para el agricultor. Las bombas de agua eléctricas o de combustible, por  ejemplo pueden elevar mucho los costos en el vital líquido. Lo mismo sucede si se riega por gravedad, pues el exceso de agua, además, daña el terreno llevándose nutrientes y elementos del suelo necesarios para la planta.

El uso de tecnología es la mejor opción para proveer a sus cultivos del agua que necesitan en el momento que la necesitan. Sensores para medir la humedad y otras características del suelo y de las plantas es una gran ayuda y elimina la necesidad de manejar y aplicar fórmulas matemáticas confusas. La siembra en invernaderos o el uso de plásticos para evitar la evaporación del agua también son métodos efectivos para reducir costos.

De la misma manera la instalación de un sistema de riego por goteo o por aspersión combinado con el monitoreo climático y de suelos favorecerá enormemente la distribución del agua de riego a sus cultivos en el momento y cantidad necesarios. Un sistema de riego reducirá también sus costos de mano de obra y materiales cuando llegue el momento de fertilizar y aplicar productos químicos.

La instalación de una estación de monitoreo del clima es ideal pero si no se puede hacer esto las agencias de agricultura gubernamentales tienen estaciones meteorológicas que recogen esta información permanentemente y está disponible al público. Igualmente por medio de la agencia agrícola del gobierno local puede usted obtener un listado de las necesidades de agua de sus cultivos y usar ambas informaciones juntas para determinar cuándo y cuánto debe usted regar sus cultivos.

El uso racional del agua, los fertilizantes y otros productos químicos reducen los costos de cultivo y además incrementan la cantidad y calidad de sus cosechas incrementando sus ganancias notablemente. Es posible que considere estos gastos innecesarios y altos al principio pero pronto vera que se pagan solos y que el aumento de sus ganancias y la salud y calidad de sus cultivos justificaran dichos gastos.

El manejo correcto del agua no solo le beneficia a usted y a sus cultivos, también beneficia a sus vecinos y otras personas que necesitan de esa agua para sus necesidades básicas. La aplicación de técnicas de control y manejo de agua también previenen deslaves y perdidas de suelo, fertilizantes y materiales que usted aplico para el mejoramiento de sus cultivos lo que viene a significar ahorros adicionales.