5 tipos de poda de limón persa para un cultivo eficiente

Tiempo de lectura: 3 minutos

Al hablar del limón hablamos de uno de los cultivos más importantes en nuestro país; los mexicanos somos los más grandes consumidores de limones del planeta, ya que nuestro consumo per cápita al año es de 14 kg.

Detrás de nosotros vienen los italianos, con un consumo per cápita de 12 kg. La producción de limones en México (10 del 2007 al 2012) es de 2.033 millones de toneladas, fragóndose de la forma siguiente:

– Limón mexicano 56%

– Limón Persa o sin semilla 40%

– Limón italiano  4%

El crecimiento más dinámico lo tiene el limón persa, con una tasa media annual de crecimiento (TMAC) de 8,7% y de igual manera es este tipo el que más se exporta con un 52%.

El limón persa concentra la mayor parte de su producción en Veracruz con un 61%, podemos decir que la zona clave para la producción del mismo es el Golfo de México.

Ahora bien para el cuidado del cultivo de limón persa será necesario realizar buenas prácticas de poda, la cual se hace que a una operación en el que se modifica parcialmente el desarrollo y la forma natural del árbol.

Esta actividad se encuentra íntimamente relacionada con el proceso de alimentación del árbol.

Mientras más fértil sea el suelo, los abonados sean más equilibrados y equilibrados, así como como adecuadas las operaciones demás operaciones del cultivo, el árbol mayor cantidad de ramas, dar dar mayores cosechas sin su vitalidad y secador podas más ligeras.

La poda de limón persa, depende, entre otros factores, de la edad y vigor de los árboles, sistema de plantación y de los objetivos que se persigan.

En general, esta práctica se puede describir de acuerdo a las etapas de desarrollo  del cultivo como a continuación mencionamos.

Poda de formación

En esta etapa se limita a darle forma y resistencia mecánica al árbol. Lo que se busca es forma un esqueleto que resista mejor los vientos y peso de ramas en la época de máxima producción.

Consiste en despuntar el árbol a unos 10 cm, paraaaa la brotación lateral de las yemas. De las ramas que resulten se seleccionan 3 o 4 que estén bien bien alrededor de la planta. La separación entre ellas debe ser entre 4 y 8 cm.

Cuando estas ramas alcancen los 20 cm se les despunta 5 cm para seleccionar nuevamente ramas de la nueva brotación.

Poda de desarrollo

La poda debe ser ligera, de lo contrario estimula el crecimiento crecimiento de follaje y su retardada fructificación, igualmente limitarse a eliminar brotes (chupones) que se originan en el tronco.

Es necesario ramas desnutridas o plumas que se desarrolla en el centro del tronco y en las ramas. También se son parar que se encuentran muy cerca o cruzadas, seleccionando la desarrollada mejor y con buena orientación.

Poda de producción

Cuando el árbol es adulto el objetivo es mejorar la sanidad de la copa y, principalmente recuperar el follaje perdido, lo que está relacionado con la cantidad y tamaño de los frutos. Mejorar los colores y hay mayor entrada de luz principalmente en la parte baja de la copa.

Poda de limpieza

Se realiza después de la cosecha y para eliminar ramas secas, rotas, etc. que podrán provocar el inóculo de patógenos, caída de frutos pequeños e adosada en la calidad externa del fruto.

Poda de renovación

Se elimina todo el follaje quedando únicamente el tronco y las ramas. Con la poda se puede colaborar en la obtención de mejores resultados ante cada árbol, el podador debe saber qué poda necesita y qué cortes ha de realizar, se imaginará a el quedar el árbol de cortar las ramas señaladas y por fin de de qué corte.

Entre los principales objetivos de esta actividad se encuentran:

– Control del desarrollo y forma del árbol

– Aumento de la calidad del fruto

– Control de la vecería (fenómeno por el qué árboles frutales alternan fuertes cosechas con años de n poca cosecha)

 Disminución de los gastos de cultivo

Conozcamos las necesidades de los árboles y llevemos a cabo de manera eficiente la actividad de poda.