Requerimientos básicos para la producción del cultivo de Tomate

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La producción de tomate en invernadero constituye una valiosa alternativa a las limitantes que el productor rural enfrenta en cultivos a campo abierto tales como: climas extremos, suelos infestados, falta de agua, manejo de recursos etc. Es por ello que el cultivo de tomate a través de invernadero puede conseguir una producción elevada, de mejor calidad y mayor rentabilidad.

De igual manera tiene menor incidencia de plagas y enfermedades porque está en un ambiente protegido, y si su manejo es apropiado, el uso de pesticidas llega a reducirse en más del 50%.

Si actualmente cultivas tomate en invernadero o pronto consideras empezar a hacerlo, te presentamos 4 requerimientos básicos que debes tomar en cuenta para lograr un producto de calidad y que no comprometerá a la salud de los consumidores.

Temperatura

  • La temperatura óptima es de 20° a 30°C durante el día y de 10° a 17°C por la noche, para lograr una producción ideal.
  • Temperaturas superiores a 30° y 35°C producen aborto de flores y afecta la fructificación.
  • Temperaturas inferiores a 10°C producen deficiencia en el cuajado de flores y desarrollo lento de plantas.

Humedad

  • La Humedad Relativa (HR) óptima es de 60 a 80%.
  • HR muy elevada favorece el desarrollo de enfermedades fungosas y dificulta la fecundación (polen compactado y aborto de flores).
  •  La humedad dentro del invernadero por lo general es mayor (hasta un 20%), por ello es importante abrir la cobertura durante el día.

Luminosidad

  • La poca luminosidad puede incidir negativamente en la floración, fecundación y desarrollo vegetativo de la planta.
  • En crecimiento, floración e inicio de fructificación se requiere de mayor luminosidad que en maduración.
  • A mayor intensidad lumínica mayor crecimiento, o sea la intensidad debe exceder ligeramente el punto de compensación entre fotosíntesis y respiración diariamente que permita la asimilación.

Suelo

  • Se recomienda suelos sueltos de textura franco arcillosa, ricos en materia orgánica y con buen drenaje.
  • El pH del suelo deberá ser entre 5.8 y 6.8 ya que esto garantiza la máxima disponibilidad de nutrientes.
  • Exceso de humedad del suelo puede provocar follaje amarillo, aborto de flor y frutos, y por tanto baja el rendimiento, hay mayor susceptibilidad de enfermedades del suelo.

El cultivo de tomate en invernadero requiere de cuidadosas especificaciones que si seguimos al pie de la letra se podrá obtener un producto excelente; A través de una estrategia coordinada y  supervisada técnicamente se podría lograr la mejora del rendimiento de la producción de tomate, esto permitirá a la vez conservar las características actuales del cultivo.

No permitamos que una mala administración en nuestro proceso productivo afecte nuestro cultivo, estemos alerta e implementemos los mejores sistemas para una buena coordinación de actividades.

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